Egon Blant
Creo que tenía ocho años cuando mi padre me regaló un cómic de ciencia-ficción.Él lo eligió porque sabía que me obsesionaba todo lo relacionado con el espacio y el futuro.Era una vieja reedición de Flash Gordon, con dos historias protagonizadas por este héroe intergaláctico. Una de ellas se titulaba "La música de Egon Blant" ( Egon Blant Escapes ) con guión y dibujo de Dan Barry (1923 - 1997)
Buscando en Internet, descubrí que se publicó originalmente en 1968, año que en mi adolescencia me interesó especialmente, debido al histórico Mayo de París, cuando las revueltas estudiantiles llegaron a provocar una crisis nacional en Francia. La historia de Egon Blant, aunque transcurre en un futuro lejano, está influenciada por esa época de jóvenes con ansias de revolución. Por desgracia, el cómic lo perdí hace muchísimo tiempo, aunque lo recuerdo bién de leerlo infinidad de veces durante años.
Para acompañar el relato de mis recuerdos, he elegido una pieza musical que ya forma parte de mi vida.
Opening de Philip Glass.
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La música de Egon Blant
Él, era un músico loco.
Poseía el talento de hipnotizar a las personas a través de su música, y así tenerlas bajo su control.Llevaba años encarcelado por utilizar su don, hasta que consiguió escapar.
Con una personalidad obsesiva y extrema, perfeccionista e intolerante con la ignorancia y vulgaridad predominantes; su determinación de luchar ante la decadencia que él sentía en la sociedad, le condujo a idear su propia revolución.
En seguida llevó a cabo un plan para lograr alcanzar su sueño.
Secuestró a las tripulaciones de decenas de naves espaciales para poblar con esos viajeros una ciudad, fundada por él, en un lejano y desierto planeta.
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Un palacio de plata y cristal coronaría la urbe, donde los órganos y pianos del maestro compositor reproducirían por siempre su melodía.
Todos los habitantes vivirían en armonía.La paz y el amor perdurarían.La violencia, la mezquindad, el odio...no lograrían llegar a La ciudad de los teclados infinitos de Egon Blant.
A través de su música sería el único gobernante, haciéndose responsable de que su pueblo fuera siempre feliz.
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Pero el héroe lo descubrió, y ayudado por el ejército, Flash Gordon libera a los secuestrados, destruye la ciudad y detiene al fugitivo músico , encarcelándolo para siempre.
Yo era un niño cuando leía este cómic, pero me identifiqué con el sueño utópico e idealista del loco hipnotizador.
Al final de la historia, Flash camina entre las ruinas de la ciudad junto a su prometida Dale Arden, y ella le comenta:
"No hay nada más triste que contemplar las cenizas de un sueño, aunque sea el sueño de un loco."
En mi infancia, la frase se quedó grabada en mi memoria.
Siendo ya adulto relacioné su locura e idealismo con otros personajes literarios como el Don Quijote de Cervantes o el Príncipe Mishkin de Dostoievski.
Quizá el músico loco no siguió preso hasta su final y escapó, por última vez, gracias a una ayuda inesperada...
“Pero ésa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.”
Ralph Berko


Antonio Alviárez dijo
Mi Buen Egon:
Tu nostalgía es envidiable, cuando yo era un niño tuve la oportunidad de correr y bajar 330 escalones para llevar a las 16:30 horas a mi casa, de esta manera podía ver a Flash Gordon, era la primera serie en blanco y negro -que me gusto más que la de los 80s- Y era totalmente maravilloso todo ese mundo extraño para mi.
En relación a la buena música que acompaña este post, el señor Philip Glass, es un genio, su soundtrack mejor es el de Las Horas, a mi opinión, en mi blog tengo el tema principal que se puede oír. Es un genio.
Estupendo blog, y las imagenes son una pasada.
Un abrazo amigo
27 Octubre 2006 | 01:53 AM